Después del tunel

Destacas mucho entre el montón. Me pareció raro, al principio, que no te notaran. Tu piel pálida, tu traje y bastón de color negro; creo que es de caoba… bellísimo, sus detalles parecen hechos por Dios mismo.

La verdad, siempre te imaginé de otra forma. Tal vez influenciado por las historias, lo mitos y las leyendas, pero te veía más escuálido, de un pálido enfermizo, con el rostro tapado… que provocabas temor, que llevabas el miedo hasta la medula… pero ahora que te veo frente a mí, tu belleza es el remedio definitivo; ya no siento peso en mis hombros, puedo respirar mejor y aquella insoportable puntada que tenía en la cabeza ya no la tengo. No sé con qué te habrán confundido, pero ahora me doy cuenta que vos no venís a hacerme sufrir, vos venís a sacarme de este martirio…y por eso te estaré agradecido toda la eternidad.

¿Me das la mano? ¿Por qué? Ah, ¿ya nos vamos? ¿No puedo despedirme antes de mi familia? ¿Y de los muchachos del bar? ¿Tampoco? Bueno, por ahí es por eso que te dicen cruel. ¿Qué? ¿Que dejaste de hacerle favores a la gente porque siempre te terminaban engañando? ¿Sísifo? No, no lo conozco. ¿Y tampoco querés jugar al ajedrez o el truco?  ¿No estás exagerando un poco las cosas? Bueno, no me mires así tampoco… tan poco es tan difícil jugar al truco, aparte me decís que perdiste hace como ciento y pico de años…ya podrías ir superándolo creo. Aparte con tu edad ¿Para que te vas a poner mal con esas boludeces? Si, perdón, modales. Como te decía, son chicos, es común que hagan esas cosas; bueno, eran chicos.

Che que oscuro que está esto… ¿seguro que era por acá? Epa… ¿y eso ruidos? los escucho como atrás de la oscuridad, raro… ¿no? Che, estas un poco callado, ¿Qué pasa?

¡Uy, la puta madre! Si, si, perdón, modales… pero me podrías haber avisado que iban a prender la luces… Mmm… que lindo que se está acá che… ¡Epa! ¿Qué pasó con ese cambio de look? ¿Por que no usaste ese traje blanco cuando fuiste a buscarme?  Si, admito que te queda bien el negro, pero el blanco también tiene su onda eh… ¿A dónde señalas?

Esa… ¿Esa no es mi viejita? Pero mira lo jovencita que está, y mira, mi viejo está al lado… hasta Pancho está acá. Ni quiero imaginar que dirán de mi aspecto. Tengo su edad cuando los fuiste a buscar a ellos… ahora que lo pienso… ¿escuchaste todo lo que te dije en ese momento? ¿Sí? Perdoname, estaba muy enojado… pero no con vos… conmigo me parece… Estas acostumbrado ¿no? Debe ser difícil… ¿Eh? ¿A que te referís con mis mejores años? Ah, un espejo, que conveniente… ¡increíble!… no tengo más arrugas ni manchitas… pareciera que tengo 30 otra vez… ja, ja, ja. ¡Espectacular!

¿Qué pasa? ¿Ya tenes que irte? Mucho laburo imagino, bueno, andá que no quiero retrasarte ni nada por el estilo…

¡Ah! Espera, antes que te vayas… Muchas gracias… y cuidate eh.

Anuncios

2 comentarios en “Después del tunel

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s